viernes, 24 de septiembre de 2010

No hay nadie que te iguale, ni nadie que te supere. 
Nunca te dejaría ir por cuenta propia. 
¿Cuando vas a entender que sos la razón por la que sonrío todas las mañanas?
Tanto me importás, que hasta llenas mi cabeza de ideas, alucinaciones, emociones, y miles de cosas mas, tanto que el noventa por ciento de mis blogs está relacionado con vos. 
Tanto sos para mi, que cualquier pavada de la vida cotidiana me recuerda a vos. 
Cuando vas a entender que cada vez que estoy mal y no te tengo cerca, solo resta que el pensar en vos me tranquilice, y lo logro.
Tanto significás, que no hay cosa que pase que no te cuente. 
Tanto significas que sos todo para mi. Y todo es una palabra tan corta, pero que abarca tanto, tanto. 


Y así, miles de detalles más. Tan insignificantes, y hasta a veces parecen ser obsesivos. Pero, todo eso, es el resultado de las miles de alegrías, y sensaciones que me regalás día a día. 

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